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Georradar en minería: seguridad antes de excavar, perforar o intervenir

Foto del escritor: Gabriel Jaque
Gabriel Jaque
23 ago
5 min de lectura
Operador realizando una prospección con georradar en minería sobre una plataforma de faena activa.
Operador realizando una prospección con georradar en minería sobre una plataforma de faena activa.

Por Gabriel Jaque Riffo

Especialista en GPR certificado por IDS GeoRadar en Pisa, Italia. Director de Geo Radar Chile. Más de 250 proyectos ejecutados por el equipo desde 2011.


El georradar en minería se utiliza para reducir la incertidumbre antes de intervenir una superficie. En una faena activa, el subsuelo puede contener líneas eléctricas, ductos de proceso, cañerías, fundaciones, rellenos y modificaciones que no siempre coinciden con los planos disponibles. Cuando una excavación, perforación o corte debe ejecutarse en ese entorno, conocer la posición probable de esas interferencias permite planificar mejor el trabajo y gestionar el riesgo.

El GPR no reemplaza la experiencia de terreno ni identifica automáticamente cada elemento detectado. Entrega registros electromagnéticos que deben adquirirse, procesarse e interpretarse considerando el objetivo, las condiciones del terreno y los antecedentes de la instalación. Esa diferencia es central: el valor no está solo en obtener una imagen, sino en la decisión que esa información permite tomar.


Qué aporta el georradar en minería

Un sistema GPR emite pulsos electromagnéticos hacia el subsuelo y registra las reflexiones producidas cuando la señal encuentra cambios en las propiedades de los materiales. El resultado se representa en radargramas. Las geometrías, continuidades y contrastes observados pueden relacionarse con objetos, interfaces, vacíos o cambios de material, pero su interpretación siempre requiere contexto.

En minería, una prospección puede aportar antecedentes para:

- Localizar trazados probables de ductos, cañerías y servicios enterrados.

- Reconocer cables o líneas eléctricas y complementar su búsqueda con radiodetección cuando corresponda.

- Delimitar anomalías compatibles con vacíos, socavones o pérdida de material.

- Evaluar continuidad y profundidad estimada de estructuras bajo losas o plataformas.

- Contrastar la información de terreno con planos y antecedentes existentes.

- Definir zonas que requieren verificación adicional antes de intervenir.

La profundidad informada es una estimación que depende de la velocidad de propagación adoptada y de la calidad del registro. Cuando el proyecto lo exige, esa estimación debe contrastarse con información conocida, calicatas controladas u otros métodos complementarios.


Por qué los planos no siempre bastan en una faena

Las plantas y faenas mineras cambian durante años o décadas de operación. Se agregan líneas de proceso, empalmes, desvíos, fundaciones y reparaciones que pueden quedar registrados en documentos distintos o no incorporarse al plano general. Incluso un plano correctamente elaborado representa el diseño o el estado levantado en una fecha determinada, no necesariamente la condición actual del subsuelo.

Por eso la prospección no debe plantearse como una competencia entre planos y georradar. Los planos aportan contexto y permiten formular mejores hipótesis. El GPR entrega evidencia medida en terreno. Cuando ambos antecedentes se integran, el equipo responsable puede tomar decisiones con una base más sólida.


Riesgos que conviene evaluar antes de intervenir


Servicios eléctricos y líneas de proceso

Dañar un cable energizado, un concentraducto o una cañería de proceso puede afectar a las personas, el medioambiente y la continuidad operacional. La prospección ayuda a ubicar trazados probables y a definir sectores de cautela. Para conductores energizados o metálicos, la radiodetección puede complementar el GPR y reducir ambigüedades.


Vacíos, socavones y pérdida de soporte

Una cavidad no siempre produce una señal única e inequívoca. El patrón observado depende de su tamaño, profundidad, geometría, contenido y contraste con el material circundante. La interpretación debe considerar la continuidad de la anomalía entre perfiles y la relación con daños o pérdidas de material visibles en superficie.


Elementos no documentados

En instalaciones antiguas o intervenidas por distintos contratistas pueden existir elementos que no aparecen en la documentación disponible. El levantamiento mediante grillas permite revisar el área de forma sistemática y generar un plano de hallazgos para apoyar la planificación.


Cómo se ejecuta un estudio GPR en una faena minera

Un estudio útil comienza antes de encender el equipo. La selección de la antena, la separación entre perfiles y el modo de georreferenciación dependen de la pregunta que el proyecto necesita responder.

  • Definición del objetivo: qué se busca, por qué se necesita y qué decisión dependerá del resultado.

  • Revisión de antecedentes: planos, fotografías, historial de intervenciones y condiciones de acceso.

  • Diseño de adquisición: frecuencia de antena, orientación de perfiles, densidad de grilla y referencias de terreno.

  • Levantamiento en terreno: adquisición controlada, registro de obstáculos y observaciones del área.

  • Procesamiento e interpretación: revisión de continuidad, geometría y contraste de las reflexiones.

  • Entrega: radargramas relevantes, plano georreferenciado, conclusiones y limitaciones del estudio.

El entregable debe ayudar a quien planifica la intervención. Un conjunto de imágenes sin ubicación, escala, criterio de interpretación ni advertencias técnicas tiene un valor operacional limitado.


Experiencia documentada en minería

Geo Radar Chile mantiene experiencia documentada en faenas, plantas e instalaciones asociadas a la gran minería. El registro incluye proyectos ejecutados directamente y trabajos desarrollados para empresas contratistas responsables de intervenciones específicas.

- Codelco: División Andina, El Teniente, Chuquicamata, Salvador, Ventanas y Radomiro Tomic.

- BHP: Minera Escondida, incluyendo instalaciones de Laguna Seca y Sexto Peralte.

- SQM: operaciones en Salar del Carmen, Salar de Atacama y La Negra.

- Albemarle: instalaciones en Salar de Atacama.

- Minera Centinela, Collahuasi, Los Pelambres, Zaldívar, Esperanza, Antucoya y Sierra Gorda.

Entre los casos publicados se encuentran la liberación de áreas en División Andina y la detección de socavones bajo el Espesador T5 de Chuquicamata. Estos casos muestran dos problemas distintos: localizar interferencias antes de excavar y delimitar sectores con pérdida de soporte antes de intervenir una estructura crítica.


Limitaciones técnicas del georradar en minería

Radargrama de georradar en minería con reflexiones asociadas a cambios y anomalías bajo la superficie.

El GPR no funciona con la misma profundidad ni resolución en todos los terrenos. La conductividad eléctrica del medio controla cuánto se atenúa la señal. Arcillas conductivas, humedad elevada, agua salina y algunos rellenos industriales pueden reducir de forma importante la profundidad investigable.

También deben considerarse estas limitaciones:

- El georradar detecta contrastes electromagnéticos; no identifica por sí solo el material o la función de cada objeto.

- La resolución disminuye cuando se busca mayor profundidad mediante antenas de menor frecuencia.

- Superficies irregulares, obstáculos, mallas metálicas y ruido electromagnético pueden afectar la adquisición.

- Una zona sin reflexión clara no demuestra automáticamente que esté libre de interferencias.

- Algunos objetivos requieren complementar el GPR con radiodetección, calicatas controladas u otro método geofísico.

Estas restricciones deben comunicarse antes de ejecutar el estudio y quedar registradas en el informe. La promesa de una profundidad fija o de una identificación absoluta, sin conocer el terreno y el objetivo, no es técnicamente responsable.


Qué antecedentes conviene preparar antes de solicitar una evaluación

Una conversación técnica es más productiva cuando incluye:

- Plano o croquis del área y dimensiones aproximadas.

- Objetivo específico: ducto, cable, vacío, fundación, espesor u otra condición.

- Profundidad esperada y materiales conocidos.

- Fotografías de la superficie, accesos y obstáculos.

- Fecha prevista de la intervención y restricciones operacionales.

- Antecedentes de reparaciones, filtraciones, pérdidas de material o modificaciones previas.

Con esos antecedentes se puede evaluar si el GPR es adecuado, qué configuración tiene sentido y si conviene integrarlo con otra técnica. Si su faena tiene un área que será excavada, perforada o intervenida, puede enviar la información disponible a Geo Radar Chile para una revisión técnica del alcance y las condiciones del proyecto: https://www.georadarchile.cl/mineria

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