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Cómo funciona el georradar GPR

  • Foto del escritor: Gabriel Jaque
    Gabriel Jaque
  • 15 may
  • 6 min de lectura

Actualizado: 26 ago

Principios físicos, radargramas y límites de interpretación

Operador realizando una prospección con georradar GPR en terreno en Chile
Operador realizando una prospección con georradar GPR en terreno en Chile

¿Cómo funciona el georradar GPR? Principios físicos y radargramas

¿Recién estás comenzando? Lee primero nuestra Guía completa del georradar en Chile: ver guía

Comprender cómo funciona el georradar permite evaluar qué información puede aportar antes de excavar, perforar o intervenir una estructura. El GPR transmite ondas electromagnéticas hacia el subsuelo y registra las señales que regresan cuando la energía encuentra cambios en las propiedades electromagnéticas de los materiales.

El resultado no es una fotografía directa de lo que existe bajo la superficie. Es un registro llamado radargrama, cuya interpretación depende del objetivo, el terreno, la frecuencia de la antena, la calidad de la adquisición y los antecedentes disponibles. Por eso, el valor del método no está solo en obtener una imagen, sino en producir información útil para decidir cómo continuar.


Qué es el georradar GPR

Equipo de georradar GPR con antenas utilizado para adquirir perfiles en terreno
Equipo de georradar GPR con antenas utilizado para adquirir perfiles en terreno

El georradar, también conocido como Ground Penetrating Radar o GPR, es un método geofísico no destructivo. Utiliza pulsos electromagnéticos para estudiar el subsuelo, pavimentos, losas, estructuras y otros medios sin abrir excavaciones como primera medida.

La señal puede responder ante interfaces entre materiales, objetos enterrados o variaciones de humedad y composición. Para que una característica sea reconocible debe existir un contraste electromagnético suficiente respecto del medio que la rodea. Por este motivo, el GPR no detecta todos los elementos de la misma forma ni funciona con la misma profundidad en cualquier terreno.

  • Es no destructivo: permite adquirir información desde la superficie, siempre que exista acceso adecuado.

  • Entrega perfiles continuos: registra variaciones a lo largo del recorrido del equipo.

  • Es adaptable: la configuración se define según el objetivo, el material y la profundidad esperada.

  • Requiere interpretación: una respuesta visible no identifica por sí sola la naturaleza exacta del objetivo.


Cómo funciona el georradar en terreno

Aunque el equipo integra electrónica, antenas, posicionamiento y software, el principio de adquisición puede explicarse en cinco etapas.

1. Emisión del pulso electromagnético

La antena transmisora emite un pulso electromagnético de corta duración. Parte de esa energía se propaga hacia el medio inspeccionado. La velocidad de propagación depende principalmente de la permitividad dieléctrica del material y puede cambiar entre rellenos, roca, hormigón, aire y zonas con distinto contenido de agua.

2. Propagación y pérdida de energía

Mientras avanza, la señal pierde energía por dispersión y atenuación. Los materiales eléctricamente conductivos, ciertos suelos arcillosos, la humedad y la salinidad pueden reducir de manera importante la penetración efectiva. Esta condición debe evaluarse antes de prometer una profundidad de investigación.

3. Reflexión y difracción

Cuando la onda encuentra una interfaz con propiedades electromagnéticas diferentes, parte de la energía puede regresar a la superficie. Un cambio de material puede producir una reflexión continua. Un objeto localizado, como una tubería o un elemento puntual, puede generar una difracción que aparece con forma hiperbólica en el radargrama.

4. Recepción y registro

La antena receptora registra la amplitud de la señal y su tiempo de viaje de ida y vuelta. Cada posición genera una traza. Al reunir muchas trazas consecutivas se construye un perfil bidimensional del recorrido inspeccionado.

5. Procesamiento e interpretación

Los datos pueden corregirse y procesarse para mejorar su lectura, reducir componentes instrumentales, ajustar ganancias y representar mejor los reflectores. El procesamiento no crea información que no haya sido registrada. Su función es hacer más legible la señal disponible sin reemplazar el criterio técnico.


Qué muestra un radargrama

Radargrama GPR con una respuesta hiperbólica compatible con un elemento soterrado
Radargrama GPR con una respuesta hiperbólica compatible con un elemento soterrado

Un radargrama reúne las trazas capturadas a lo largo de una línea de prospección. El eje horizontal representa la distancia recorrida. El eje vertical representa, en primera instancia, el tiempo de viaje de la señal. Ese tiempo puede convertirse en una profundidad estimada cuando se dispone de una velocidad de propagación apropiada para el medio.

La escala de grises o de color representa cambios en la amplitud y polaridad de las reflexiones. No equivale al color, material ni forma real del objeto. La interpretación se apoya en la geometría de la respuesta, su continuidad, amplitud, contexto y repetición en perfiles vecinos.


Qué significa una hipérbola en un radargrama

Una hipérbola es un patrón de difracción frecuente cuando la antena se aproxima, pasa sobre y se aleja de un reflector localizado. Puede ser compatible con una tubería, un cable, una roca, una cavidad u otro cambio puntual, pero la forma por sí sola no identifica el material. La continuidad entre líneas, la orientación, la profundidad estimada y otros antecedentes ayudan a evaluar la interpretación.


Reflexiones continuas, pérdida de señal y ruido

  • Una reflexión continua puede asociarse con una interfaz entre capas o con una superficie estructural.

  • Una zona de baja respuesta puede deberse a atenuación, geometría, configuración o falta de contraste; no demuestra por sí sola la existencia de un vacío.

  • El ruido puede provenir del equipo, del acoplamiento con la superficie o de interferencias electromagnéticas presentes en el entorno.

  • Las múltiples reflexiones y respuestas superpuestas pueden dificultar la identificación de objetivos en áreas congestionadas.


Frecuencia, profundidad y resolución del GPR

La selección de frecuencia implica un equilibrio. En términos generales, las frecuencias más bajas favorecen una mayor penetración, pero ofrecen menor resolución. Las frecuencias más altas permiten distinguir detalles más pequeños, aunque suelen investigar menor profundidad.

No existe una tabla universal que permita prometer una profundidad solo conociendo la frecuencia de la antena. El resultado depende también de la conductividad, la humedad, las arcillas, la salinidad, el tamaño y orientación del objetivo, el contraste electromagnético y la configuración de adquisición. Dos terrenos visualmente similares pueden producir desempeños muy distintos.

La profundidad informada en un radargrama también requiere una velocidad de propagación. Esta puede estimarse mediante análisis de hipérbolas, antecedentes del material, objetos de profundidad conocida u otros métodos de calibración. Si la velocidad asumida es incorrecta, la profundidad calculada también lo será.


Qué puede aportar el georradar

El alcance debe definirse para cada proyecto. Bajo condiciones adecuadas, el GPR puede aportar antecedentes en aplicaciones como las siguientes:

  • Localización y trazado de ductos, tuberías, cables y otras interferencias soterradas.

  • Identificación de respuestas compatibles con vacíos, socavación o cambios bajo losas y pavimentos.

  • Reconocimiento de interfaces entre rellenos, capas de pavimento y materiales con distinto comportamiento electromagnético.

  • Inspección de elementos en hormigón, cuando se emplean antenas y configuraciones apropiadas.

  • Apoyo a investigaciones mineras, industriales, arqueológicas o forenses, siempre dentro del alcance y las limitaciones del método.

El georradar registra respuestas, no certifica automáticamente qué objeto las produjo. Cuando el riesgo del proyecto lo exige, puede ser necesario complementar el GPR con radiodetección, localización electromagnética, inspección visual, calicatas controladas, sondajes u otros antecedentes.


Qué limita el funcionamiento del georradar

  • Suelos o materiales con alta conductividad eléctrica, incluidos ciertos terrenos arcillosos, húmedos o salinos.

  • Falta de contraste electromagnético entre el objetivo y el medio que lo rodea.

  • Objetivos pequeños, profundos, inclinados o desfavorables respecto de la dirección de prospección.

  • Superficies irregulares, obstáculos, vegetación, tránsito o falta de acceso para mantener un recorrido controlado.

  • Interferencias electromagnéticas y presencia de grandes elementos metálicos en superficie.

  • Antecedentes incompletos o ausencia de referencias que permitan calibrar la velocidad y validar la interpretación.

Estas limitaciones no significan que el método sea inútil. Significan que el estudio debe diseñarse con una pregunta concreta y que el informe debe explicar qué se observó, bajo qué condiciones y con qué nivel de incertidumbre.


Cómo preparar un estudio GPR

Antes de cotizar o movilizar equipos conviene reunir información básica:

  • Objetivo de la inspección y decisión que se necesita tomar.

  • Tipo, material, dimensiones y profundidad esperada del elemento buscado, si se conocen.

  • Planos, fotografías, registros de intervenciones anteriores y puntos de referencia.

  • Superficie disponible, restricciones de acceso, interferencias y condiciones operacionales.

  • Sistema de coordenadas, precisión requerida y formato de los entregables.

Con esos antecedentes es posible evaluar la viabilidad técnica, seleccionar la configuración, definir una grilla y establecer qué métodos complementarios podrían ser necesarios.


Cómo funciona el georradar y cómo usar bien sus resultados

El GPR transmite energía electromagnética, registra las señales reflejadas y organiza esa información en radargramas. La lectura útil aparece cuando esos registros se relacionan con el objetivo del proyecto, las condiciones del terreno y una interpretación profesional.

Por eso, un estudio serio no promete ver todo ni asigna una profundidad universal. Define el alcance, reconoce las limitaciones y entrega antecedentes trazables para reducir incertidumbre antes de intervenir.


Si estás evaluando una prospección, revisa primero los antecedentes técnicos del área. Puedes conocer el servicio de georradar GPR de Geo Radar Chile o consultar la plataforma técnica georadar.cl para profundizar en el método y sus limitaciones.



Sobre el autor

Gabriel Ernesto Jaque Riffo forma parte de Geo Radar Chile, empresa dedicada a la prospección no destructiva y a la interpretación técnica de registros GPR. La experiencia del equipo en terreno se remonta a 1997.


Fuentes técnicas de respaldo

US Environmental Protection Agency. Ground Penetrating Radar (GPR): epa.gov/environmental-geophysics/ground-penetrating-radar-gpr

Federal Highway Administration. Ground-Penetrating Radar for Underground Utilities: infotechnology.fhwa.dot.gov





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